Marvà (Lorenzo Franzi)

La intervención nace de la voluntad de redefinir la percepción del espacio doméstico a través de la luz, incorporando cualidades propias del exterior en el interior de la vivienda. Más allá de aumentar la iluminación o generar nuevas aperturas, el proyecto plantea una estrategia espacial donde la luz se convierte en un material de diseño capaz de modelar sensaciones, recorridos y ambientes. Una propuesta concebida desde la sensibilidad espacial y desarrollada con un riguroso control del detalle.

La entrada de luz natural se regula mediante una serie de celosías de geometría circular que actúan como filtros dinámicos. Estos elementos capturan, matizan y proyectan la luz sobre paredes, techos y pavimentos, generando composiciones cambiantes de sombras a lo largo del día. De este modo, los espacios evolucionan constantemente, adquiriendo una dimensión más expresiva y vinculada al paso del tiempo.

Además de su papel lumínico, las celosías organizan la vivienda mediante transiciones sutiles entre estancias. Permiten definir ámbitos diferenciados, preservar la intimidad y ordenar los recorridos sin recurrir a divisiones opacas, favoreciendo una percepción continua y fluida del conjunto.
El proyecto mantiene una coherencia conceptual absoluta desde la idea inicial hasta su materialización final. El resultado es una vivienda que combina apertura y recogimiento, claridad funcional y riqueza espacial, demostrando cómo una decisión arquitectónica precisa puede modificar profundamente la manera de vivir y experimentar un lugar.

Como complemento, un patio interior completamente acristalado introduce luz, vegetación y profundidad visual en el corazón de la vivienda. Su presencia amplía la percepción espacial y aporta una conexión constante con la naturaleza, enriqueciendo el ambiente interior sin comprometer la superficie útil.