La propuesta se organiza en torno a una gran plaza de acceso concebida como una “lounge vecinal”, un espacio flexible destinado tanto a eventos comunitarios y celebraciones del barrio como al uso cotidiano de los residentes. La plaza central funciona como lugar de encuentro y convivencia, con áreas preparadas para actividades recreativas como la petanca y con capacidad para ampliarse hacia otros espacios del campus cuando se celebran eventos de mayor escala.
El proyecto estructura el espacio exterior mediante diferentes ámbitos adaptados a las necesidades de cada grupo de edad. Se crean zonas de juego para niños, áreas deportivas para jóvenes con mesas de ping-pong y equipamientos específicos, y espacios de estancia y descanso para adultos. Todo ello se integra en un entorno verde donde el arbolado existente, reforzado con nuevas plantaciones, proporciona sombra y confort climático.
La red de recorridos peatonales conecta la plaza principal con las instalaciones deportivas, los espacios educativos y los barrios circundantes, favoreciendo la accesibilidad y la relación entre los distintos usuarios. Además, se incorporan amplias superficies verdes destinadas a actividades comunitarias como huertos urbanos o jardinería escolar.
El diseño prioriza la versatilidad de los espacios exteriores mediante pavimentos accesibles y continuos que permiten tanto actividades recreativas como deportivas. Las zonas de estancia, juego y deporte combinan superficies vegetales y permeables, favoreciendo la infiltración de agua de lluvia y una gestión sostenible del drenaje urbano.
La propuesta se completa con mobiliario urbano, aparcamientos para bicicletas, iluminación eficiente mediante tecnología LED y soluciones paisajísticas que integran las áreas de estacionamiento dentro de un entorno verde. En conjunto, el proyecto configura un espacio público multifuncional, inclusivo y sostenible, concebido como un lugar de encuentro, actividad y cohesión social para toda la comunidad.